* En 2022, Chiapas se ubicó solo por debajo de Yucatán y Oaxaca en producción de miel, de acuerdo con datos de la Sader.
* La actividad apícola se desarrolla en 85 municipios del estado, con mayor concentración en la región Sierra y Altos.
* Mazapa de Madero, Motozintla, Ocosingo, Tila y Amatenango de la Frontera concentran las mayores cifras de producción.
* La Cooperativa Tzeltal Tzotzil opera cerca de 2 mil 400 colmenas y mantiene un proceso de certificación orgánica.
Ainer Marroquín / Mural Chiapas
Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. 13 de Enero del 2026 (muralchiapas.com).- Más que una actividad científica, técnica y productiva, la apicultura es un arte que implica habilidad, experiencia y sensibilidad para leer el comportamiento de las abejas.
De acuerdo con el Anuario Estadístico de la Producción Agrícola de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), en 2022 Chiapas ocupó el tercer lugar a nivel nacional —por detrás de Yucatán y Oaxaca— en la producción de miel, registrando anualmente un aproximado de 5 mil 638.5 toneladas de néctar de flores, con un valor económico de 253 mil 263 pesos.
De acuerdo con la Sader, en el estado son 85 municipios los que trabajan la producción de miel y sus derivados, aunque son seis los que aportan la mayor dimensión; entre ellos están Mazapa de Madero, con una producción anual de 347.3 toneladas; Motozintla, con 345.1 toneladas; Ocosingo, con 313.7 toneladas; Tila, con 296.6 toneladas, y Amatenango de la Frontera, con 212.3 toneladas.
Uno de los mayores productores de este líquido natural es la Cooperativa Tzeltal Tzotzil de la región Altos de Chiapas, que en cuatro décadas de trabajo se ha consolidado como uno de los principales extractores de miel, con casi 2 mil 400 colmenas.
Dentro de esta ruta de trabajo, la cooperativa tiene al menos 20 años de haber iniciado la transición a la apicultura orgánica certificada, que además de producir miel, se encarga de extraer de los paneles de las colmenas las tapas de cera que sellan la miel madura durante la cosecha.
Las y los productores de los Altos, que trabajan este oficio en el municipio de Chenalhó, indican que para extraer la miel y también la cera se lleva un proceso arduo, el cual se realiza principalmente entre los meses de enero y febrero.
Por ejemplo, indican que para trabajar la cera esta se debe derretir a fuego para hacerla líquida; después, a través de un molde hecho de madera, se introduce en una tina con la cera caliente, la cual se impregna en el molde y posteriormente este se introduce en un recipiente con agua limpia, lo que lo convierte en un trabajo artesanal y manual.
CERTIFICACIÓN PARA EXPORTACIÓN
Para este año, la Cooperativa Tzeltal Tzotzil tendrá una auditoría de seguimiento por parte de la agencia de certificación Certimex, para observar el cumplimiento de las normativas para operar como apicultores certificados y, a su vez, mantener permisos y obtener el certificado NOP (National Organic Program), que permite la comercialización de este producto como orgánico en los Estados Unidos, emitido por el Departamento de Agricultura de ese país.
De acuerdo con el Atlas Nacional de las Abejas y Derivados Apícolas de la Sader y del INEGI, para el año 2023 la apicultura empleó a alrededor de 48 mil apicultores, distribuidos principalmente en Yucatán, Campeche y Chiapas.
En la última década, refiere el Atlas, se registró una producción anual promedio de 59 mil toneladas de miel; Yucatán, Campeche, Jalisco y Chiapas generan más del 40 por ciento de la producción apícola del país. Lo anterior posiciona a México entre los 10 primeros lugares en cuanto a la producción mundial de miel.
En el país, el consumo de miel per cápita anual oscila entre los 163 y 280 gramos, de acuerdo con el Panorama Agroalimentario de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural.
-o00o-
**********