• Cada 25 de febrero se conmemora el Día Internacional del Implante Coclear, en memoria de la primera cirugía realizada en 1957.
  • Los implantes cocleares representan la única alternativa médica para devolver la audición en casos de hipoacusia severa o profunda, de acuerdo con MED-EL.
  • En México, cerca de 46,000 niñas y niños viven con discapacidad auditiva; alrededor de 400 requieren cada año un implante coclear, según el Instituto Nacional de Rehabilitación.

 

Ciudad de México, |7 de Febrero de 2026.- Escuchar es mucho más que percibir sonidos: es una habilidad que se construye y se adapta a lo largo de la vida. Cuando la audición se pierde, el impacto va más allá del oído y afecta la comunicación, el aprendizaje y la interacción social. Frente a este reto, los implantes cocleares se han consolidado como una solución médica clave para personas con hipoacusia severa o profunda.

El Día Internacional del Implante Coclear, que se conmemora cada 25 de febrero, recuerda la primera cirugía realizada en 1957, cuando se logró por primera vez estimular eléctricamente el nervio auditivo. Desde entonces, la tecnología ha evolucionado de forma constante, permitiendo que miles de personas accedan al sonido cuando los auxiliares auditivos tradicionales ya no son suficientes. En este contexto, MED-EL, líder en soluciones médicas auditivas, señala que los implantes cocleares se han convertido en una alternativa clave para quienes viven con hipoacusia severa o profunda, siendo la única tecnología capaz de devolver la capacidad de oír.

Parte fundamental de estos avances proviene de la ingeniería austriaca aplicada a la salud auditiva. A partir del desarrollo del implante coclear multicanal, esta tecnología ha incorporado innovaciones que hoy permiten una experiencia sonora más natural y funcional. Los implantes cocleares actuales cuentan con conectividad inalámbrica, lo que facilita la transmisión directa del sonido desde dispositivos móviles y otros equipos, mejorando la comunicación en entornos cotidianos como llamadas telefónicas, videoconferencias o actividades educativas.

La hipoacusia puede ser congénita o adquirida y responder a múltiples causas, entre ellas factores genéticos, complicaciones al nacer, enfermedades, lesiones, envejecimiento o exposición prolongada a ruidos intensos. A diferencia de los audífonos, el implante coclear no amplifica el sonido: sustituye la función de la parte dañada del oído interno y transforma los sonidos en señales eléctricas que estimulan directamente el nervio auditivo, permitiendo al cerebro aprender a interpretar nuevamente el sonido.

Para ser candidato a un implante coclear es necesaria una evaluación médica integral que considere el grado de pérdida auditiva, la edad, el tiempo de evolución y el beneficio obtenido con otros dispositivos. Además de la cirugía, el proceso de rehabilitación y el acompañamiento especializado son determinantes para lograr resultados funcionales, especialmente en niñas y niños.

El impacto del implante coclear varía según el momento en el que ocurre la pérdida auditiva. En casos de sordera congénita, la implantación temprana favorece el desarrollo del lenguaje oral y la integración escolar. En adolescentes y adultos que perdieron la audición después de haber escuchado, permite recuperar sonidos conocidos, mejorar la comunicación y reducir el aislamiento social.

En México, cerca de 46,000 niñas y niños viven con discapacidad auditiva, y de acuerdo con el Instituto Nacional de Rehabilitación, alrededor de 400 requieren cada año un implante coclear. Estas cifras subrayan la importancia de la detección oportuna y del acceso a soluciones auditivas especializadas.

Un implante coclear devuelve el acceso al sonido y abre la puerta a la comunicación, al aprendizaje y a la interacción social. Mientras más temprano se detecte la pérdida auditiva y se inicie el tratamiento, mayores serán las posibilidades de obtener mejores resultados funcionales y una mejor calidad de vida. Para el uso de cualquier solución auditiva es fundamental una valoración por parte de especialistas, quienes determinarán la mejor opción para cada paciente”, señala Dulce María García Jacuinde, médico audióloga y especialista de soporte clínico en MED-EL México.

Más allá de la tecnología, son las historias humanas las que revelan el verdadero alcance de estas soluciones. Trayectorias como la de Eneida Rendón, pianista con sordera y ceguera, o la de Pryscilla Monroy, joven con sordera, influencer y maestra de lengua de señas, recuerdan que el acceso a la comunicación no solo cambia la forma de escuchar, sino también la manera de habitar el mundo. Sus experiencias muestran cómo derribar barreras sonoras abre caminos de autonomía, expresión y participación, y acerca a la sociedad a un entorno más empático e inclusivo.

Hoy, la combinación entre innovación médica de origen austriaco, conectividad inalámbrica y acompañamiento profesional permite que personas que nunca han escuchado —o que dejaron de hacerlo— reconstruyan su relación con el sonido. Los implantes cocleares no solo devuelven la audición: transforman la forma de comunicarse y de participar en el mundo.

 

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