PUEDJS y PUIC presentan edición especial de “¡Goooya!: el periódico de los estudiantes de la UNAM” sobre las experiencias, luchas y sueños de lxs estudiantes indígenas
- John M. Ackerman, director del PUEDJS, destacó que la publicación es “un testimonio de la expresión libre y del ejercicio crítico” que invita a reflexionar sobre la universidad y la sociedad.
- Mikeas Sánchez, poeta, celebró que el periódico ¡Goooya! permita contar estas historias “desde el corazón y desde la experiencia”.
- “Negar que soy de una comunidad indígena es negar quién soy y de dónde vengo”, Mariana Fierro, estudiante de la FES ARAGÓN y colaboradora del ¡Goooya!
- Salem de Jesús Apolonio, ilustradora del número y estudiante de la FAD, señaló que “Estoy agradecida por el espacio… Siempre es complicado encontrar un lugar donde uno pueda hablar de sus culturas y tradiciones sin sentirse juzgado”.
En el Museo Nacional de las Culturas Populares se llevó a cabo la presentación del número especial del periódico ¡Goooya!, titulado “Experiencias, luchas y sueños de lxs estudiantes indígenas de la UNAM”, una edición que reúne testimonios y reflexiones sobre las trayectorias universitarias, los desafíos y las identidades de estudiantes indígenas dentro y fuera de la institución.
La publicación surge de una colaboración entre el Programa Universitario de Estudios sobre Democracia, Justicia y Sociedad (PUEDJS) y el Programa Universitario de Estudios de la Diversidad Cultural y la Interculturalidad (PUIC) de la Universidad Nacional Autónoma de México, con el objetivo de visibilizar las voces, experiencias y reflexiones de estudiantes indígenas que forman parte de la comunidad universitaria. La presentación también fue transmitida en vivo a través de las redes sociales del Programa Universitario de Estudios de la Diversidad Cultural y la Interculturalidad y del Museo Nacional de las Culturas Populares.
Durante la apertura participaron John M. Ackerman, director del Programa Universitario de Estudios sobre Democracia, Justicia y Sociedad; Carolina Sánchez García, directora del Programa Universitario de Estudios de la Diversidad Cultural y la Interculturalidad; Katia Lara, coordinadora de Vinculación del PUEDJS y conductora de la presentación; César Guevara, docente de la Facultad de Ciencias UNAM; Haydeé García Bravo, investigadora del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades; y Guillermo Bello Chávez, representante de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México.
Ackerman agradeció la colaboración entre el PUEDJS y el PUIC para la realización del número especial y reconoció el trabajo del equipo editorial y de las y los estudiantes participantes. Señaló que la publicación es “un testimonio de la expresión libre y del ejercicio crítico” que invita a reflexionar sobre la universidad y la sociedad. Por su parte, Carolina Sánchez García destacó que esta edición abre una ventana a la diversidad que conforma la universidad al reunir textos escritos desde las propias voces estudiantiles. Subrayó que el número permite visibilizar trayectorias, desafíos y aspiraciones, y reafirma que la grandeza de la UNAM se fortalece cuando convergen múltiples saberes, orígenes y cosmovisiones.
En representación de Diego Prieto Hernández, Guillermo Bello Chávez, de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, señaló la importancia de este número especial como un espacio para visibilizar las voces de estudiantes indígenas y afromexicanos y para reflexionar sobre el racismo y la discriminación que aún persisten en distintos ámbitos educativos.
César Guevara subrayó que una de las grandes virtudes de la universidad es su pluralidad y destacó que la presencia de estudiantes de comunidades originarias ha enriquecido la vida académica. A su vez, Haydeé García Bravo señaló que la lectura del número evidencia la deuda histórica frente al racismo persistente y aporta claves para cuestionar estas estructuras dentro y fuera de la universidad.
La poeta Mikeas Sánchez participó con una lectura en voz alta en lengua zoque y expresó su reconocimiento al número especial. Señaló que los textos reflejan la nostalgia por la comunidad y las raíces que muchas personas viven al salir de sus pueblos para estudiar, y concluyó con la lectura de un poema de su autoría. Señaló que los textos transmiten con sensibilidad la añoranza por la comunidad, la familia y los paisajes de origen, y celebró que la revista ¡Goooya! permita contar estas historias “desde el corazón y desde la experiencia”, en un ejercicio que —afirmó— implica también un proceso de memoria, dignidad y reivindicación. Su participación concluyó con la lectura de un poema de su autoría en lengua zoque.
En la primera mesa participaron estudiantes colaboradores que reflexionaron sobre racismo dentro y fuera de la universidad: Nicolás de la Cruz, de la Escuela Nacional Preparatoria 9; Angélica Kiimi Santiago Mosco, de la Facultad de Filosofía y Letras UNAM; y David Ruiz León, de la Facultad de Estudios Superiores Iztacala.
Durante su intervención, Nicolás de la Cruz agradeció el espacio abierto por la revista, aunque subrayó que estos foros no deberían ser excepcionales. “Que exista una revista donde escriban personas indígenas y afro no debería ser algo extraordinario… debería ser lo mínimo”, afirmó, al señalar que durante siglos estas voces fueron excluidas de los espacios académicos. No obstante, reconoció que este número representa “apenas una grieta en este silencio” desde donde pueden comenzar a escuchar nuevas voces.
Por su parte, Angélica Kiimi Santiago Mosco, autora de la ilustración de la portada, compartió una reflexión personal sobre su historia familiar y su identidad. “Si miran mi rostro y les digo: soy indígena, ¿lo dudarían?”, planteó al inicio de su participación, antes de rendir homenaje a sus abuelos mixtecos y recordar que su trabajo artístico busca honrar la memoria de quienes abrieron camino para nuevas generaciones.
David Ruiz León relató experiencias personales sobre las tensiones que enfrentan muchos jóvenes indígenas en distintos contextos sociales. “Es complicado ser quienes somos”, expresó, al explicar que en algunos espacios se cuestiona su identidad por no encajar en estereotipos, mientras que en otros se desvalorizan sus conocimientos y raíces. También criticó la “romantización” de las culturas indígenas, que —dijo— suele aparecer solo en ciertos momentos mientras muchas comunidades continúan enfrentando abandono y discriminación.
En la segunda mesa participaron Diana Lizeth Astudillo, de la Facultad de Estudios Superiores Aragón; Ramón Ángeles Martínez, de la Facultad de Estudios Superiores Acatlán; Saúl Nereo de la Mora Elizalde y Salem de Jesús Apolonio, de la Facultad de Artes y Diseño UNAM, quienes reflexionaron sobre gentrificación, identidad y vivienda.
Durante su participación, Diana Lizeth Astudillo expresó su entusiasmo por colaborar en la publicación y señaló que “la primera vez que hacía esto me sentí muy feliz de haber participado”, al compartir un texto donde reflexiona sobre sus raíces y el orgullo por la lengua náhuatl que hablan sus padres.
Por su parte, Ramón Ángeles Martínez agradeció la oportunidad de publicar en la revista y afirmó: “estoy ampliamente agradecido con el periódico… Es la primera vez que colaboro en un espacio así”, destacando la importancia de contar con foros donde las y los estudiantes puedan narrar sus historias e identidades.
El caricaturista Saúl Nereo de la Mora Elizalde, autor de la contraportada del número especial, señaló que era “un honor” formar parte de esta edición y explicó que su trabajo busca visibilizar problemáticas históricas que han afectado a las comunidades indígenas, al tiempo que llamó a “alzar la voz” frente a estas desigualdades. Salem de Jesús Apolonio, ilustradora del número, subrayó la relevancia de contar con espacios como este para expresar experiencias personales y culturales. “Estoy agradecida por el espacio… Siempre es complicado encontrar un lugar donde uno pueda hablar de sus culturas y tradiciones sin sentirse juzgado”, afirmó, al reconocer el papel de Goooya como un espacio de expresión para las y los estudiantes.
La jornada también incluyó la lectura de un texto en lengua indígena por parte de Chimalakatl Soledad Flores Bautista, estudiante de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales UNAM, quien compartió una reflexión crítica sobre la forma en que las instituciones suelen abordar a los pueblos originarios, invitando a pensar la universidad desde una perspectiva más profunda y respetuosa de sus culturas.
En la tercera y última mesa participaron Citlali Cayetano Aragón, de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales UNAM; Carla Valeria Castañeda Urbina, del Colegio de Ciencias y Humanidades Plantel Vallejo; Andrea Vanesa Martínez Martínez, de la Facultad de Estudios Superiores Acatlán; y Mariana Michelle Fierro Castañeda, de la Facultad de Estudios Superiores Aragón, quienes compartieron reflexiones sobre identidad, memoria familiar y pertenencia comunitaria.
Citlali Cayetano Aragón, originaria del Istmo de Tehuantepec, habló sobre el texto Dos mundos, donde reflexiona sobre la experiencia de migrar a la ciudad para estudiar. Durante su intervención señaló que “podría decir que cada uno de nosotros, nosotras, somos migrantes todos los días”, al referirse a los largos desplazamientos cotidianos en la ciudad. Asimismo, subrayó con orgullo su identidad al afirmar: “yo siempre recalco: soy una mujer indígena, pero no en un aspecto negativo, sino con orgullo”, y destacó que la universidad también puede convertirse en un espacio de comunidad y redes de apoyo.
Carla Valeria Castañeda Urbina explicó que su participación fue con una fotografía de un danzante en el Centro de la Ciudad de México. “Más que un simple danzante, yo veo un hermano… compartimos raíces, cultura, tradiciones e historia”, expresó, al llamar a no dejar desaparecer las tradiciones que forman parte de la identidad mexicana. Andrea Vanesa Martínez Martínez presentó el texto Abuela mamá, en el que narra la historia de las mujeres de su familia, originarias de la sierra mixteca de Oaxaca. Destacó que es la primera persona de su familia en llegar a la universidad y explicó que su texto busca reconocer la resiliencia de su madre y su abuela frente a la discriminación y el machismo.
Finalmente, Mariana Michelle Fierro Castañeda compartió el texto Raíces que despiertan, donde relata el proceso de reconectar con su comunidad en San José Miahuatlán. “Negar que soy de una comunidad indígena es negar quién soy y de dónde vengo”, afirmó, al expresar su orgullo por sus raíces y su compromiso con preservar las tradiciones de su comunidad.
El evento concluyó con un reconocimiento a lxs estudiantes que participaron en esta edición especial de Goooya. Asimismo, se recordó que actualmente se encuentra abierta la convocatoria para el número 21 de Goooya, titulada Bienestar emocional. ¿Cuidarnos es el nuevo punk?, que invita a estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de México a enviar textos, fotografías, ilustraciones y otras propuestas creativas que reflexionen sobre la salud mental y el cuidado colectivo.
La jornada cerró con la participación del Taller de Canto Voces del CCH Vallejo, del Colegio de Ciencias y Humanidades Plantel Vallejo, que llenó el recinto de un ambiente festivo y emotivo. Las y los integrantes interpretaron un popurrí de canciones de Juan Gabriel, aportando color y alegría al cierre del encuentro y acompañando con música la celebración de las voces estudiantiles que dieron vida a esta edición especial de Goooya.
Participa en la nueva convocatoria de ¡Goooya!: https://puedjs.unam.mx/goooya/
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