“El nuevo punk es concientizar y resistir desde el bienestar” Juventudes de la UNAM reflexionan sobre bienestar emocional en la presentación del periódico ¡Goooya! en San Ildefonso
- Goooya, periódico de las y los estudiantes de la UNAM, presenta su edición 21 en San Ildefonso, espacio emblemático de la vida universitaria
- “El sistema nos empuja a correr hacia metas que muchas veces ni siquiera nos detenemos a pensar” Laura Pavía, conocida como “La chicx que habita”
- El periódico ¡Goooya! es “Un espacio plural, de pensamiento crítico, que valora la voz de las y los jóvenes” John M. Ackerman, director del PUEDJS UNAM
Ciudad de México, México, 29 de Abril del 2026.- La presentación del número 21 de la revista Goooya, titulado “Bienestar emocional: ¿cuidarnos es el nuevo punk?”, se realizó en el emblemático Colegio de San Ildefonso, un espacio histórico de la vida cultural y académica del país. El evento reunió a autoridades universitarias, integrantes del consejo asesor y a la comunidad estudiantil en un diálogo centrado en la salud emocional desde una perspectiva crítica y juvenil.
La jornada contó con la participación de más de 30 estudiantes colaboradoras y colaboradores del periódico Goooya y una asistencia cercana a las 300 personas, consolidándose como un encuentro significativo tanto por su convocatoria como por el simbolismo del recinto en el corazón de la Ciudad de México.
La sesión inaugural contó con la participación del director del PUEDJS, John M. Ackerman; Julio César Guevara, integrante del Consejo Asesor Goooya; y José Alberto Rodríguez, encargado de Difusión Cultural de la Escuela Nacional Preparatoria. La jornada fue acompañada por la Orquesta Típica Xochiquetzalli de la ENP 1, bajo la conducción de la maestra Xóchitl Yuriria Hernández Fernández.
En su intervención, John M. Ackerman subrayó la importancia de Goooya como un proyecto construido desde la comunidad estudiantil, al afirmar que “no hay nada más especial que el lanzamiento del periódico de las y los estudiantes de la UNAM” y que se trata de “un periódico que pertenece a todxs ustedes”. Destacó además el papel de las juventudes en un contexto marcado por múltiples desafíos: “tienen un papel muy importante en un mundo que pareciera estar colapsando”. Asimismo, reafirmó a la UNAM como “un espacio plural, de pensamiento crítico, que valora la voz de las y los jóvenes”, y señaló que esta presentación abre un espacio de escucha activa. Sobre el proceso editorial, resaltó la recepción de cerca de 200 colaboraciones, reflejo de “una gran efervescencia de la palabra juvenil”, así como el carácter incluyente del proyecto: “en Goooya no competimos por ver quién escribe mejor: es un espacio para expresarse libremente”. Finalmente, enfatizó que “Goooya no es solo una publicación, es una comunidad”.
Tras las intervenciones inaugurales, se dio paso a la primera mesa de jóvenes colaboradores del periódico Goooya, donde estudiantes de distintos planteles compartieron reflexiones en torno al bienestar emocional desde perspectivas críticas y contemporáneas.
La mesa abrió con la participación de Laura Pavía, conocida como “La chicx que habita”, quien cuestionó las lógicas de productividad que atraviesan la vida cotidiana: “el sistema nos empuja a correr hacia metas que muchas veces ni siquiera nos detenemos a pensar”. En este sentido, destacó la importancia de construir redes de cuidado colectivo y afirmó que “reconocer la humanidad en las otras personas para sostener el dolor de forma colectiva, es el nuevo punk”.
En el ámbito visual, Michelle Francisco Esquivel (FCPyS), autora de la portada, abordó la ruptura con espacios que dejan de ser seguros, al señalar que a veces es necesario “tener la valentía de decir ‘ya no estoy segura aquí’”, incluso cuando implica dejar atrás lo que se concebía como hogar. Por su parte, Eska Páez (Facultad de Artes y Diseño) reflexionó sobre la salud mental como un campo de tensión generacional, al advertir que “no por ser jóvenes no tenemos tristeza”, y reivindicó el derecho al descanso y al cuidado en un entorno que suele minimizar el agotamiento juvenil. “El nuevo punk es concientizar y resistir desde el bienestar”, sostuvo. Finalmente, Andrea Flandes Montalbán (FCPyS) cuestionó las narrativas superficiales sobre la salud mental al señalar que “cuidarse no es estético”, y subrayó la importancia de expresar lo que suele silenciarse como parte de un proceso de acompañamiento colectivo.
En la segunda mesa, Regina Carrillo (CCH Vallejo) cuestionó los estigmas sobre la salud mental al señalar que “la sociedad idealiza cómo se ven estos trastornos”, por lo que llamó a “encajar primero en nosotros mismos”. En la misma línea, Nicole Ríos Osborn (ENP 5) advirtió que “romantizamos el sufrimiento y sentimos culpa por no poder con todo”, reivindicando que “está bien no estar bien”.
Desde una perspectiva crítica, Sofía Shomar Bernal (FCPyS) señaló que cuando las juventudes cuestionan al mundo adulto “quieren extinguirlas”, mientras que Guadalupe Montebello Gómez (FES Iztacala) afirmó que “estar mal es algo que todos tenemos” y llamó a no ocultar el dolor. Por su parte, Juan Diego Pérez Lides (Facultad de Medicina) reflexionó que “vamos perdiendo una parte de nosotros en el camino”, destacando la importancia de reconocer la propia vulnerabilidad.
En la tercera mesa, Gillian Dávalos Contreras (Facultad de Artes y Diseño) cuestionó las narrativas idealizadas del autocuidado al señalar que suele presentarse como algo “romantizado”, cuando en realidad implica un proceso complejo y confrontativo: “es uno contra uno mismo”. Desde una mirada crítica al individualismo, se subrayó que “el ser humano depende de los otros, pero no como parásito, sino de manera colectiva y simbiótica”, enfatizando la importancia de reconstruir el sentido comunitario. Por su parte, Natalia Paloma Espíritu Ramírez (ENP 5) destacó que el cuidado “no solamente se reduce a una forma individual”, sino que se construye en comunidad. Esta idea fue reforzada desde el público, donde se planteó la necesidad de generar “redes de consideración” que reconozcan al otro como parte activa de la vida social.
Para finalizar Julio César Guevara destacó el valor de esta edición por su capacidad de generar un entendimiento intergeneracional, subrayando la importancia de escuchar directamente a las y los jóvenes. Por su parte, Eduardo Vázquez resaltó la relevancia histórica del Colegio de San Ildefonso como un espacio donde se ha pensado el futuro del país, cuyo legado continúa inspirando a nuevas generaciones. Finalmente, José Alberto Rodríguez enfatizó el vínculo entre este recinto y la ENP, reconociendo a Goooya como una lectura fresca que refleja la mirada juvenil y contribuye a construir unidad desde la diversidad.
A lo largo de las tres mesas, las voces coincidieron en una idea clave: la salud mental no es un asunto individual, sino colectivo. Frente a una sociedad que exige productividad, romantiza el sufrimiento y minimiza el cansancio, las y los participantes apostaron por nombrar la vulnerabilidad, cuestionar los estigmas y construir redes de cuidado.
Entre reflexiones como “está bien no estar bien”, “cuidarse no es estético” o la necesidad de “encajar primero en nosotros mismos”, se delineó una postura común: el bienestar emocional implica reconocernos, acompañarnos y resistir desde lo cotidiano.
Así, esta edición de Goooya no sólo visibiliza las experiencias de las juventudes, sino que plantea una apuesta clara: hacer del cuidado colectivo una forma de transformación.
Consulta la transmisión: https://www.youtube.com/watch?v=o6cn3mujiF4
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